Ampliando la mirada de la inclusión digital

La digitalización ya es un fenómeno que hemos incorporado en nuestros sistemas políticos, económicos y sociales. Que ahora todo va a pasar por la esfera digital es algo que tenemos asumido, pero, ¿qué pasa con aquellos retos que seguimos arrastrando como sociedad? La desigualdad, la pobreza, el racismo o la violencia de género son desafíos todavía  pendientes de resolución y que en la esfera digital no solo persisten, sino que adquieren nuevas y peligrosas formas. 

¿Qué significa la inclusión digital de una persona migrada? ¿Cómo se aborda desde la comunidad gitana? ¿Cómo pueden las personas sin hogar participar de las posibilidades que las tecnologías digitales les brindan? El disfrute de internet y todas sus potencialidades deben abordarse desde una perspectiva inclusiva para todas las personas que habitan la ciudad para no ampliar las desigualdades del sistema.

Privilegios y brecha digital

Ante la conciencia de esta necesidad, desde Espai Societat Oberta impulsamos el acto “Ampliando la mirada de la inclusión digital”, un debate en el que diferentes voces debatieron sobre esta necesidad y sus posibles soluciones. En la mesa participaron Daybelyn Juares, coordinadora de la Asociación Mujeres migrantes y diversas, Adrià Cuenca de M4Social-Taula del Tercer Sector, y Pedro Aguilera de la Federación de Asociaciones Gitanas de Cataluña (FAGIC). El encuentro fue moderado por Liliana Arroyo, Doctora en Sociología e investigadora del Instituto de Innovación Social de ESADE. 

“La digitalización acelerada de la pandemia ha impulsado que las personas privilegiadas hayamos convertido nuestras casas en oficinas”…  mencionaba Arroyo al inicio. Y es que tenemos que comprender que la digitalización no es ecuánime ni justa, y debemos tener en cuenta las desigualdades existentes para poder ofrecer soluciones concretas al respecto. 

La brecha digital es una realidad con un gran impacto y afecta a dos niveles: puede ser sinónimo de falta de acceso a recursos digitales pero también la capacidad de hacerlo.  Es muy probable que las personas que no tienen acceso de forma regular a los recursos online sientan frustración por no poder disfrutar de todas sus posibilidades.De este modo, Adrià Cuenca ponía en valor la importancia de abordar de manera global la cuestión de la inclusión digital, que requiere sobre todo impulsar el desarrollo de capacidades digitales en todos los públicos. Además, Cuenca hizo referencia al informe La Brecha Digital en las personas atendidas por entidades sociales publicado recientemente por M4Social. “Un 20% de la población no puede acceder a Internet siempre que quiere, y un 20% no tiene un ordenador en casa”, recuerda. “Si queremos una sociedad participativa, la tenemos que construir de forma colectiva entre administraciones, empresas, organizaciones y sociedad civil”, añadió. 

Pasos hacia la inclusión

Precisamente, unos de los colectivos más afectados por la brecha digital son las mujeres migradas. Muchas mujeres mantienen a las familias en sus países de origen y, para mantener el contacto y lazo, es fundamental el dominio de las herramientas digitales. La Asociación Mujeres migrantes y diversas, coordinada por   Daybelyn Juares, ofrece talleres de alfabetización digital donde se aprende a usar diferentes aplicaciones. El proceso de aprendizaje va muchas veces ligado a un proceso de autonomía y empoderamiento personal. Y el impacto no solo es con ellas sino que puede reconfigurar los vínculos familiares con su hijos que están en los países de origen. O cómo saber moverse sola por la ciudad te permite tener más opciones laborales e incluso empezar a participar en acciones políticas como el #8M o #RegularizaciónYa

Juares destacó la necesidad de que esos talleres se realicen durante el fin de semana, ya que muchas son trabajadoras internas y no disponen de tiempo libre entre semana. “Muchas mujeres no conocen bien el territorio y se perdían cuando tenían una entrevista de trabajo, hecho que hacía que llegaran tarde o que no consiguieran el empleo. Con un buen conocimiento de la herramienta, ahora pueden orientarse mejor y llegar a tiempo”, comentó Juares. La asociación hace una importante labor empoderando a las mujeres a través de las herramientas digitales y, como aseguró Juares, son ”pequeños pasos firmes hacia la inclusión”. 

Brecha digital y comunidad gitana

Cuando hablamos de inclusión, también nos referimos a colectivos excluidos, como el caso de la comunidad gitana. Mediante una potente metáfora sobre el caso de una familia ficticia, Pedro Aguilera de la Federación de Asociaciones Gitanas de Catalunya (FAGIC) introdujo cuatro elementos clave para comprender la brecha digital: 

  1. La brecha de acceso,
  2. La brecha de conocimiento,
  3. La brecha de uso,
  4. La brecha de motivación.

A menudo, la frustración y sensación de impotencia ante un escenario digital, la falta de condiciones materiales para acceder al equipamiento necesario para la virtualización (smartphones, un ordenador, una tableta…) generan una sensación de lejanía para una parte de la población que ya llevaba tiempo sintiéndose “fuera”. Para Aguilera, el empoderamiento, las mentorías positivas y el fomento de una estrategia compartida entre empresas privadas, administraciones y organizaciones es clave para conseguir la inclusión completa.

Propuestas de futuro

Algunas de las propuestas de las organizaciones que surgieron durante la conferencia fueron: 

  1. Hacer que la inclusión digital sea real mediante una suma de esfuerzos de las diferentes partes 
  2. Que la administración ofrezca formación los fines de semana y en horarios más conciliables para la ciudadanía 
  3. El reconocimiento del Derecho a Internet como un derecho fundamental a partir del cual construir obligaciones legislativas 

El debate trató algunos de los temas más destacados de la conversación sobre la inclusión digital, pero aún queda mucho trabajo por hacer en esta dirección. ¡Seguiremos trabajando para ello y os esperamos en los próximos encuentros del Espai!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

¿Quieres recibir la agenda de Societat Oberta a tu correo?

Suscríbete